Desde el próximo día 13 de junio y hasta el día 23, se van a celebrar en la localidad oscense de Bolea las I Jornadas Gastronómicas de la Cereza. Durante todos estos días, diferentes restaurantes y pastelerías de la provincia de Huesca, van a ofrecer productos elaborados para la ocasión con el fruto objeto de las jornadas: la cereza de Bolea.

La cereza es el fruto que se obtiene del cerezo, árbol de tronco liso y madera de color castaño claro muy apreciada en ebanistería. Los cerezos se han ido extendiendo por todo el mundo durante siglos aunque se desconoce dónde se empezaron a consumir sus frutos por primera vez. En Asia Menor han existido grandes extensiones de cerezos desde la antigüedad. Para los griegos, las cerezas simbolizan la belleza. Por su parte, los romanos, fueron los que extendieron su cultivo por Europa.

Lo que sí está claro, es que las cerezas, poseen un alto contenido en carbohidratos, vitaminas A, B, C, E y PP, Potasio, Hierro, Calcio, Magnesio y Azufre.

El origen del cultivo de la cereza parece provenir de la antigua colonia griega de Kerasos (a la que muy bien podría haber dado su nombre), ubicada en la costa del Mar Negro. Las cerezas constituían un cultivo muy importante local, hasta que Lúculo, general romano que comandaba las tropas romanas en la guerra contra Mitrídates del Ponto, encuentra este cultivo y lo lleva a Roma, haciéndose muy populares por todo el imperio. La ciudad de antigua Kerasos, es la Giresun Real, cercana a Trebisonda.

La madera del cerezo es densa, dura, pesada y de grano fino; se aprecia en ebanistería. La flor del cerezo es uno de los símbolos más conocidos de la cultura japonesa. En Japón se le da a esta flor el nombre de SAKURA.

El cerezo florece durante la primavera. En Japón, se realiza el festival de Hanami; durante la celebración de este festival, los familiares y amigos se reúnen en los parques con cerezos bajo la sombra de los mismos y, como en un picnic, comparten alimentos mientras celebran la aparición de las flores.

En Aragón, existen 2 zonas principales de producción de cereza: las riberas del Jalón y Jiloca, en la provincia de Zaragoza (localidades como Calatayud, La Almunia de Doña Godina, Aniñón...), y la ribera del Bajo Cinca y del Ebro, repartida ésta entre las provincias de Huesca y Zaragoza, en localidades como Fraga, Caspe, Chiprana... Siendo la provincia de Zaragoza la mayor productora de cerezas a nivel nacional.

En Bolea, se produce un caso atípico, ya que en los Somontanos del Pirineo, la cereza no es un cultivo muy común. Esto se explica por las condiciones especiales de este pequeño rincón a los pies de  la Sierra de Caballera, en lo que concierne a altitud, nivel de precipitaciones y temperaturas, que generan un microclima que permite que este cultivo se de con éxito.

    

Información ofrecida por: JESÚS ORÓS de Cerezas de Bolea Sociedad Civil (cultiva 10 Hectáreas de cerezos, con un total de unos 4500 árboles y una producción anual de unos 36000 kg. Es una explotación dedicada al cultivo de cereza de mesa de calidad, se controla exhaustivamente la producción de los árboles, para que esta no sobrepase los 15 kg/árbol. Utilizan riego localizado por goteo en todas las plantaciones).

En PASTELERÍA TOLOSANA también queremos formar parte de estas Jornadas Gastronómicas y para ello proponemos nuestra "Tarta de Cereza de Bolea y Anís de Colungo"; aromas y perfumes de la Sierra recogidos en delicado bizcocho de cereza de Bolea macerada con Anís de Colungo. Suave, tierna, delicada....Ideal para después de la comida o para un café a media tarde. Perfecta combinación con un Moscatel o un Pedro Ximenez.